El Parque Natural de la Sierra Helada en Kayak

El Alto del Gobernador

Me planteaba realizar una prueba/entrenamiento para una aventura que aún no sabía qué grado de locura suponía para mis capacidades. Ya había hecho, junto a mi hermano y varios amigos, las vueltas a Menorca e Ibiza en Kayak, pero este proyecto, en caso de seguir adelante, era bastante más delicado.

Por eso busqué una ruta relativamente larga, unos 33 Kms sobre el mapa, que resultase lo más interesante posible, así que cruzar la Bahía de Altea, recorrer el Parque Natural de la Sierra Helada, llegar a Benidorm (evidentemente no por su interés intrínseco, sino simplemente “por estar ahí”, a una distancia adecuada) me parecía perfecto para el objetivo y para pasar un buen día en el mar.

La previsión meteorológica era buena, con viento del sudeste de no más de  10 nudos, eso supondría tenerlo de través con olas de, como mucho, 30-50 cm, así que visto bueno a la aventura para la mañana siguiente.

Unos sandwiches, fruta, chocolate y agua como provisiones, una licra, gafas de sol, gorra y un factor de protección alto, junto a la cámara de fotos y el móvil (en la bolsa estanca) fueron un buen equipo para la travesía.

Alquilé un kayak de travesía autovaciable en “La Bocana Sailing Point”, situada en el Club Náutico Campomanes, que son buenos profesionales, además de una gente de lo más agradable. Abren a las 11:00h, por lo que fue esa hora a la que salí del puerto.

Justo al comenzar la ruta me dí cuenta de que había olvidado el GPS y el reloj (una mezcla de mi despiste habitual con la presión que me acompaña desde hace ya tiempo). Al menos llevo el móvil en el compartimento de proa, en la bolsa estanca. ¡Ya miraré el ritmo cuando pare!

Decidí pasar por la zona interior del pequeño islote de La Galera, frente a playa Solsida, y la isla de la Olla de Altea, antes de poner rumbo hacia Punta Albir.

El Puig Campaña, La Sierra Aitana y Altea

La primera sorpresa de la ruta sucedió poco después de pasar el través del Río Algar. Una aleta negra, alargada y estrecha, saliendo del agua en vertical y, de vez en cuando, haciendo movimientos rápidos hacia los lados, ¡seguro que era un Pez Luna!, cuando me acerqué pude observar su cuerpo redondo bajo el agua. Calculo que tendría unos 60-70 cm. de diámetro.

El Pez Luna es uno de los peces más extraños que te puedes encontrar, redondo (su nombre científico, Mola Mola, proviene de su similitud con la muela de los antiguos molinos. Puede llegar a medir 3 mts y pesar más de 2.000 kg). Vive normalmente en aguas profundas de mares templados y cálidos, pero en verano se acerca a las costas para dejarse limpiar los parásitos por los pequeños peces. Es un pez inofensivo para el hombre y, además, un aliado de nuestras costas, ya que entre otras especies, se alimenta de medusas.

Este se encontraba flotando de lado en la superficie, lo que es un comportamiento común en la especie, se cree que lo hacen para “tomar el Sol” y calentarse, dado que el frío de las inmersiones profundas no les sientan bien (temperaturas inferiores a 12ºC les afectan negativamente).

Al acercarme se sumergió tranquilamente ¡Qué pena tener la cámara de fotos inaccesible en el compartimento!

El mar estaba mejor de lo esperado, muy tranquilo y la brisa de 4-5 nudos prácticamente no se notaba.

Dado que no quería hacer muchas paradas para ver cómo me sentía remando durante horas sin bajar del Kayak, no me detuve en la cala “La Mina” en Punta Albir. Es un lugar interesante. Caminando un poquito se pueden ver las entradas a antiguas minas de ocre, que ya se explotaban en tiempos de los Fenicios y que estuvieron activas hasta mediados del S. XX. Aún se pueden ver ruinas de las construcciones que se realizaron para la carga del mineral en los barcos.

Un efecto que me parece sorprendente es que, en determinadas condiciones de oleaje, si te sientas en silencio en algunas zonas de esta cala, puedes escuchar las olas bajo tierra, en una cueva submarina que existe en su interior. En esta cueva también desemboca un río o manantial subterráneo de agua dulce, lo que provoca que a menudo el agua sea algo más fría de lo normal.

En lo que calculo que sería una hora y media aproximadamente, estaba bajo el faro de Punta Albir, el comienzo de la parte terrestre del Parque Natural de la “Sierra Helada”.

Dicen que el nombre de la sierra proviene del efecto que produce la luna al reflejarse algunas noches sobre su imponente acantilado, haciéndolo brillar desde el mar, asemejándose a un bloque de hielo, como un gran Iceberg…

Bajo el faro, nueva sorpresa, ¡un segundo Pez Luna en el mismo día!. Este era más pequeño y esquivo. por lo que pude acercarme menos.

El islote Arabí (o Isla Mediana) aún parecía estar lejos. El paisaje a partir de aquí es espectacular, con un gran acantilado de 300-400 mts de altura que sube prácticamente vertical desde el mar. Su punto más alto es el “Alto del Gobernador” y está a 438 mts. En él se pueden ver antenas y una gran torre correspondiente a un radar.

Esta Sierra es un Parque Natural, terrestre y marino, y está considerada como uno de los  lugares de mayor interés en cuanto a aves marinas. Aunque en este recorrido sólo pude observar gaviotas y cormoranes, también viven en ella especies como halcones peregrinos o algunas aves pelágicas, que se pueden ver si navegas algo alejado de la costa, entre muchas otras…

Pese a ser Parque Natural, está permitida la pesca y me encontré varios pescadores submarinos y distintas embarcaciones practicando las pesca “al currican”. Aunque lo respeto, siempre que sea pesca artesanal o deportiva si te comes lo que pescas, me da pena que ni siquiera en los Parques Naturales se respete la fauna salvaje.

En el recorrido se pueden disfrutar de interesantes formas geológicas, desde una roca con forma de cabeza de Elefante, en cuyo interior se haya una cueva submarina apta para el submarinismo; y una “duna fósil colgada”, que comenzó a formarse hace más de 100.000 años, cuando el mar estaba a un nivel inferior al actual.

Al rato llegué a la desembocadura de la cascada que proviene de la depuradora de Benidorm. Aunque este agua llega teóricamente “tratada” hasta el mar (lo que puedo asegurar es es que ha mejorado el olor en los últimos años, hace no mucho tiempo era insoportable, al arrojarse al mar las aguas fecales probablemente sin tratamiento o poco tratadas). Teóricamente la depuradora permite que el agua tratada se utilice para el riego agrícola, pero en verano, con la mayor afluencia turística, hay un exceso de agua que debe arrojarse al mar. Los vecinos y algunas asociaciones ecologistas siguen denunciando que la calidad de estas aguas no es adecuada y que se está contaminando el mar, en una zona especialmente sensible. En la ruta sí que encontré zonas sucias, con unas espumas sospechosas, plásticos, y varios elementos desagradables en los que prefiero no extenderme. Curiosamente hay una mayor densidad de medusas en las zonas más sucias (¿habrá alguna correlación?).

La zona de la cascada es, por otro lado, de una belleza paradisiaca, el recorrido del agua está bordeado por vegetación y la caída al mar se produce en una bella playa de piedras, con una gran roca que forma una cueva abierta por los dos lados.

Un ratito después apareció un tercer pez luna, desde luego era el día para verlos… Este me dejó acercarme un poquito más, era más pequeño que los anteriores, de un color claro en su parte inferior y más oscuro en la superior.

Poco después del islote Arabí hay una pequeña playa de arena en la que hice mi primera parada, poco más de dos horas después de la partida. Aproveché para comer el par de sandwiches que me había preparado mi madre y que me sentaron de maravilla y darme un baño.

Playa frente al Islote Arabí

No paré más de unos 10-15 minutos y re-enprendí la marcha hacia Benidorm siguiendo la rocosa costa.

No tardé mucho en alcanzar la Torre del Caballo, una torre de vigía, construida por Felipe II en el S. XVI, dotada de una guarnición para vigilar a los piratas Berberiscos, algunos de los cuales tenían base en la Isla de Benidorm.

Allí cambio de rumbo para dirigirme hacia el Rincón de Loix. Pensé en modificar los planes y poner rumbo a esta Isla de Benidorm, pero eso supondría alargar más la ruta y ya iba con un cierto retraso con respecto al horario que me había marcado. Esto, unido a que el viento en este punto era de unos 12 nudos y no sabía cómo evolucionaría, y las dudas sobre mi forma física conforme pasaran las horas, me hicieron ser prudente. Tras finalizar la aventura hubiese preferido llegar a esta isla, ya que, aún cansado, no hubiese supuesto problema llegar hasta allí y es muy diferente esta zona natural que las playas masificadas de Benidorm.

En 3h y 10 minutos estaba allí. Una breve parada de no más de 5 minutos para hacer una llamada telefónica y comienzo del regreso, en el que no pararía hasta llegar al punto de origen en el Puerto Campomanes.

El primer tramo, hasta la Torre del Caballo, con el viento en contra se notó un poquito, pero al virar ya no resultó el más mínimo problema.

En el recorrido de regreso el paisaje cambia, ya que lo hace el punto de vista.

Un punto negativo para la belleza y tranquilidad del entorno fueron las motos de agua que, con su característico ruido infernal, se escuchan a muchos kilómetros a la redonda. Me resulta difícil entender el interés por desplazarse con un ruido insoportable en un entorno que invita a lo contrario, sabiendo que se molesta a la fauna, y a los humanos que haya cerca (y lejos). Seguro que estas mismas motos, disfrutando del paisaje relativamente despacio, respetando el entorno, aportarían mucho más a sus dueños. No quiero parecer un cascarrabias, pero creo que el respeto y la elegancia en el comportamiento son importantes en la vida.

Algo más adelante la ruta me reservaba una nueva sorpresa. De repente me dí cuenta de que me seguía un banco de lo que después identificaría como caballas. No es que me siguiesen, sino que me seguían desde muy muy cerca de la popa, tan cerca que en alguna ocasión golpearon el kayak. Me detuve y ellas también se pararon, las más osadas pasaban la popa y se acercaban a mi altura, mirándome con sus grandes ojos. Al reanudar la marcha ellas también lo hacían, e incluso se acercaban algunas más que venían desde delante. Nueva parada y todas se paraban, ja, ja, ja… Quiero pensar que su actitud era amistosa, alguien que no hacía ruido y que no quería pescarlas… ¡qué extraño humano este!. Unos 10 minutos de juegos antes de que se marcharsen…

Al llegar de nuevo a la zona del Faro del Albir, un nuevo pez luna. Decidí que, en esta ocasión tenía que fotografiarlo. Así que con todo el cuidado del que fui capaz, me acerqué a la proa y abrí el tambucho para sacar la bolsa. Esto no es nada recomendable, volcar por cualquier motivo con el compartimento abierto habría supuesto un problema. Me quedé con la bolsa entre las piernas y cerré el tambucho.

Saqué la cámara y traté de acercarme a él lo más sigilosamente posible. Conseguí hacer algunas fotos, pero algo más lejos de lo que me hubiese gustado.

Pez Luna

Pez Luna

Pez Luna

Al poco rato, ya entrando en la Bahía de Altea, apareció un quinto pez luna, al que estuve siguiendo un ratito y pude hacer algunas otras fotos, también desde lejos.

Sólo me faltaban ver los delfines que viven en la zona y que se suelen acercar por las piscifactorías de la Bahía para alimentarse cazando los peces que se acercan a las mismas. Con la ilusión de verlos, navegué hasta la que hay más cerca de Punta Albir. Me habían comentado que quizás iban a dejar de utilizar estas piscifactorías, pero no debe ser cierto, ya que había un barco que parecía estar alimentando a estos pobre peces (digo pobres peces porque me los imagino dando siempre vueltas en un espacio reducido, comiendo y nada más… toda su vida así, dando vueltas al mismo lugar…)

Pasé despacio por la zona, pero no ví los delfines, pensé que quizás fuese debido al desagradable ruido que hacía el barco del pienso de los peces, ¿quién sabe?, así que puse rumbo al Puerto Campomanes, para finalizar la aventura.

Altea

Sierra Helada al final de la Bahía de Altea

Cuando ya no lo esperaba, aproximadamente a la altura del río los ví saltar, allí estaban los delfines, grandes y oscuros, un poco lejos, así que traté de acercarme para hacerles algunas fotos. Sin embargo no estaban quietos, parecían ser tres, que se estaban moviendo relativamente rápido hacia el sureste, hacia mar adentro. Estuve un rato siguiéndoles, hasta que una motora los divisó y se acercó hacia donde estaban, ya no les volví a ver.

En la última media hora que me quedaba debía tener brisa de popa, ya que pasé mucho calor.

Seis horas y media después de la salida llegaba a Campomanes, muy contento con esta pequeña aventura. Pese a la presión que ejercemos sobre la Naturaleza, y aunque cometamos fallos, se realizan esfuerzos por mantener estos reductos de vida natural y la vida salvaje tiene alguna oportunidad si seguimos mejorando.

Si vas a realizar esta ruta debes tener experiencia, son muchas horas remando y en la zona de la Sierra Helada no hay “escapatoria” por tierra. Las condiciones del mar pueden cambiar sin previo aviso. Debes ser prudente y estar preparado.

Por otro lado, lógicamente, no dejes ningún resto de tu paso por la zona y llévate sólo las fotos y la experiencia vivida.

Esta ruta puede hacerse más corta, saliendo desde la Playa del Albir (había una empresa que se llamaba Rutas Azules que alquilaba Kayaks, pero creo que han cerrado) o desde Benidorm.

Información adicional:

Anuncios

Acerca de ferzen

Me gusta la Naturaleza, hacer todo tipo de deportes en ella. El deporte para mí no es competición (a no ser como mejora personal, pero no de tiempo, ni de distancia, sino de espíritu). No se me ocurre mejor "estadio" para hacer deporte que la Naturaleza. Ver todas las entradas de ferzen

4 responses to “El Parque Natural de la Sierra Helada en Kayak

  • Ruth

    ¡Me ha entusiasmado el relato! Es exactamente lo que buscaría para “informarme”. Pero también casi como cuento… invita a la reflexión, la precisión de los datos es muy de agradecer… Me dejaste sin palabras. ¡Enhorabuena y gracias, Ferzen!

  • AlexE

    Hola Ferzen!!!!!

    Genial la descripción y las fotos. Cuando la organizas para tus amiguetes???

    Alex.

    • ferzen

      Pero si a tí no te gusta el kayak!

      Cada vez es más difícil quedar con los “amiguetes”, pero si te animas (os animáis), el primer fin de semana que tengas libre.

  • kayakpay

    Interesante, aunque creo que llego un poco tarde, si te animas este verano podía ser Denia-Ibiza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: